• #Columna: Sobre las lecciones machistas de nuestra familia

    Cuando era pequeña mi padre siempre repetía: «Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija». Yo sólo asentía con la cabeza y no tenía valor suficiente para decirle que me daba pudor acercarme a otra/o compañera/o por conveniencia. Un tanto tímida de niña, me avergonzaba tan sólo de aproximarme por conseguir una mejor nota o beneficio de alguien. Quizás desde pequeña nunca tuvo sentido para mi tomar ventaja del trabajo/posición/conocimiento de otros/as.